Historia de la Diosa
Afrodita, Diosa del amor y la belleza, deslumbraba a Dioses y mortales con su encanto irresistible. Aunque casada con Hefesto, un Dios feo pero hábil, su pasión la llevó a amar a Ares, con quien tuvo hijos como Eros y Harmonía. Su belleza no solo inspiraba deseo, sino también rivalidades, como con las Diosas Hera y Atenea en la disputa por la manzana de oro. Concedió a Paris el amor de Helena, desatando la Guerra de Troya. Afrodita representaba el poder del amor en todas sus formas: ardiente, dulce y, a veces, destructivo, influyendo en los destinos humanos.